Explorando el Ikea

Hoy he aprendido algo muy importante. Dietikon no es lo mismo que Dietlikon. Aunque parezca lo mismo no lo es, y puede provocar que dos personas queden tranquilamente en el Ikea para pasar la tarde y lo que pasen es el ratillo que les ha quedado después de lo que han tardado en encontrarse. 20 kilómetros y una L. Hay que tener mala leche para poner un Ikea en Dietikon y otro en Dietlikon. Que están a 20 kilómetros y se llaman casi igual por favor! Es a mala leche o no???Featured image

La que hemos liado. Y eso que yo me había intentado asegurar de que íbamos a ir al mismo Ikea descartando el de St. Gallen, pero los suizos se tenían un as guardado en la manga para despistarnos con esa maldita L que distancia a Dietikon de Dietlikon.

El momento en el que llego triunfante sin haberme perdido, llamo a mi amiga para decirle que ya estoy aquí. En la puerta de la guarde. Yo también me dice. JA! ¿cómo vas a estar en la puerta de la guarde si yo estoy aquí?. Al lado de los ascensores, cerca de las cajas y dónde ponen los hot dogs. Yo también me dice otra vez. Maldita distribución Ikeil que son todos iguales! Mándame una foto de donde estás y yo te mando la mía. Y no, no era la misma foto. Había 20 kilómetros de por medio.

Decidimos que me vaya yo de Dietlikon a Dietikon, y allá que me voy tan decidida, saco de la guarde a monstruitomayor, que ya lo había metido (el peque estaba en la otra guarde, la suya de siempre), 5 minutos, el record de poco tiempo que un niño ha pasado en la guarde me dice la señora,  busco la dirección en el móvil para luego meterlo en el GPS, el GPS que se bloquea, el tiempo que apremia, con el follón me olvido de picar el ticket del parking, of course, que tienes que pagar te dice el aparato, en alemán y todo, en ese momento justo te llama tu amiga, que no te muevas, que ha pensado que le viene mejor Dietlikon que Dietikon (mola el trabalenguas ¿eh?), deja el coche con los cuatro intermitentes en un ladito y ve rápido (te recuerdo que llevo un niño, incompatible con la rapidez) a pasar por caja para poder salir del parking. Salir del parking para dar la vuelta a la redonda y volver a entrar en el Ikea, en el mismo del que acabo de salir. Llegar a la guarde y decir monstruitomayor: peeero esta guarde es la misma que la de antes! Menos mal que luego dijo: me encanta! sino lo hubiera matado o algo.

Al final tengo que confesar que no hemos podido disfrutar todo el tiempo que teníamos previsto pero que ha merecido la pena y hemos pasado un buen rato.

Eso sí, no creo que volvamos a equivocarnos!

¿Te ha pasado alguna vez algo parecido? Venga cuéntame que no me crea que soy yo la única tonta despistada! 😉

43 comentarios en “Explorando el Ikea

  1. Sara

    Qué historia tan divertida! En el momento no hace ni p… gracia pero cuando pasa te queda una anécdota para contar toda la vida. Eso vale un potosí!

    A tu pregunta de si me ha pasado algo así alguna vez… si solo hubiera sido alguna! jajaja!

    De todas mis historias-despiste me sigo quedando con una vez que estaba de veraneo en la sierra de Madrid, en casa de unos amigos que tienen un piso en una urbanización con 5 edificios iguales. Me fui a por el pan con el coche, volví de por el pan… y fue llegar al portal y todo me parecía diferente, chica. Tocaba el timbre y nadie me habría, al ascensor le faltaba un botón, llegué hasta la puerta del piso y no había alfombrilla ni na… por un momento pensé que había viajado a un mundo paralelo (sí, en coche, no se puede ser más parda, jaja). Como ya imaginarás, me había equivocado de edificio. No sé si fue que todavía estaba dormida o el aire de la sierra, pero tardé un ratito en darme cuenta. Cada vez que mis amigos se acuerdan se parten de risa recordando «mi viaje a otra dimensión», jajajaja

    Pero en tu caso… la culpa la tienen los suizos!!! A quién se le ocurre…

    Un besote!
    Sara

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  2. zuriquesa

    Jajajaja, te aseguro que no eres la primera, con esos dos Ikeas conozco más casos. Pero es que en Suiza hay que tener mucho cuidado con los nombres que se parecen mucho: ya ves tú un pueblo que se llama Uerikon (en el lago de Zúrich), y a 8 km otro que se llama Uetikon. Un barrio de Zúrich que se llama Wiedikon y un pueblo cerca de Zollikon que se llama Witikon. Ujn pueblo en Argobia que se llama Rupperswil y otro en el lago, cantón St.Gallen que es Rapperswil; un Pfäffikon en el lago de Zúrich que pertenece al cantón de Schwyz y otro Pfäffikon en Pfäffikersee del cantón de Zúrich; un Küsnacht en el lago de Zúrich y un Küssnacht am Rigi (con dos SS, vale) en cantón Schwyz….y así los malentendidos se multiplican por mil!!! jajaja. Un besote

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  3. SilviaIzquierdo

    Yo también tuve esa misma confusión la primera vez que fui a Ikea. Como por aquel entonces aún no entendía nada de alemán y las maquinitas para sacar los billetes eran unos seres completamente extraños para mi, decidí ir hasta HB y comprar el billete en una taquilla. Muy cortésmente la taquillera me sacó de mi error, me explicó la diferencia entre uno y otro, me dijo que probablemente yo quería ir al de Dietlikon y me dio el billete correcto 🙂

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  4. Oscar

    Me parto con los suizos. Tú debiste pasar un rato de agobio que para qué… Lo peor es que ellos seguro que no lo confunden!! Me alegro que al menos el peque disfrutara de la guarde del Ikea. La cuidadora fliparía contigo… 😛

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